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| Chicas y Autos: fetiche de los hombres |
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| Escrito por Desestresate Ligando | |
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Mujeres ycarros, han sido por largo tiempo los dos fetichesque prefiere el sexo fuert, tanto las curbas de los coches como el de las chicas generan en el los sentimientos mas intomos dela voluptosidad.
Segun una encuesta realizada por la revista fiebre en holanda, donde se preguntaba los hombres "Que imagen te atrae mas: la chica en la cama o la de una mujer en un carro," mas del 70% contesto la segunda opcion, y aqui la respuesta del ¿por qué?
La psicología arriesga una teoría no del todo comprobada:
El coche habla de ellos mismos, habla de su poder, de su dinero, de su estilo... las chicas también. Según la psicología, la mujer esta codificada y representa en el inconsciente de los hombres un objeto al igual que su coche. La frase podría resumirse así "El mejor coche, la mejor chica". Ambas "pertenencias" hablan de las capacidades del hombre que los posee. Un coche importado, una rubia despampanante; ese hombre parece estar tocando el cielo con las manos.
Los comerciales de coches nos dan otra pista.
Siempre hay chicas hermosas recostados sobre ellos, o frotándose sutilmente contra los tapizados de cuero, o cayendo en brazos del galán dueño del auto. La verdad que esto representa una triste realidad para las chicas, que en su mayoría de los casos, no parecen estar muy preocupadas en desmentir esa imagen... Ellas también deben tener algo de culpa en la "cosificación" impuesta por el género masculino. Adornándose, puliendo sus curvas, teniendo una actitud pasiva, pretendiendo que su príncipe azul pase a buscarlas en un convertible último modelo, no hacen mas que reforzar el fetiche de los hombres.
Como mujeres deberíamos tener un propio eje de gravedad y no ser un apéndice en la vida de un hombre, menos aún un fetiche.
Así que chicas recapaciten, no sean solo una decoración para un coche último modelo.
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Para empezar este cambio lo primero que tendríamos que hacer es olvidarnos de las estúpidas películas de príncipes azules, luego de las telenovelas, y por sobre todas las cosas de los infinitos productos de belleza para vernos bien. Verse bien no es el problema, sino únicamente verse bien. Allí esta la verdadera medula del asunto, eso es lo que no nos convierte en cosas, en "chicas", en coches. Eso es lo que hace que en la retina del hombre nos fijemos como un simple objeto para decorar su personalidad. La desmesurada importancia que se le ha dado al aspecto que tiene una chica la ha llevado a una trampa en la que queda reducida a un trofeo. 

















